Nuestra trayectoria
Desde los primeros encargos de identidad visual hasta sistemas de diseño completos, cada etapa del estudio ha estado marcada por decisiones concretas: qué clientes aceptar, qué herramientas adoptar y cómo estructurar el trabajo para mantener la calidad sin perder el trato directo.
2019
El estudio arrancó con dos proyectos de identidad visual para marcas personales de la zona. Sin equipo fijo, el trabajo se repartía entre diseño, maquetación y desarrollo front-end. La lección de esa etapa fue clara: los plazos se cumplen cuando se define bien el alcance antes de empezar.
2021
Un encargo para un festival cultural local nos obligó a pensar en componentes reutilizables en lugar de páginas sueltas. Ese proyecto definió nuestra forma de trabajar: retículas flexibles, documentación interna y una paleta que funcionara en cualquier formato, desde vallas hasta stories.
2023
Consolidamos un equipo de tres diseñadores y dos desarrolladores. La estructura sigue siendo pequeña a propósito: cada proyecto pasa por las mismas manos, desde el primer boceto hasta la revisión final del código. Así mantenemos la coherencia y el detalle que nos piden los clientes.
No todo fue crecimiento lineal. En 2022 decidimos dejar de aceptar proyectos de branding sin una fase de investigación previa. Esa regla redujo el número de encargos, pero también eliminó las revisiones interminables y los resultados que no encajaban con la realidad del cliente.
El rediseño de la tienda de Cerámica del Sur elevó la conversión un 35%. El sistema de diseño del Festival Altavoz redujo a la mitad el tiempo de producción de piezas gráficas. La campaña de Librería La Fogata aumentó un 40% la asistencia a sus eventos. Son cifras concretas, no promesas.
Quiénes somos
Taas Network nació como un encargo puntual y se convirtió en una forma de entender el diseño digital. Trabajamos con marcas personales, pequeñas empresas y proyectos culturales que necesitan una web con criterio, no una plantilla rellena.
Marcas personales que quieren dejar de parecer un currículum en PDF. Pequeñas empresas que necesitan vender online sin perder su carácter. Proyectos culturales que buscan una identidad propia y sostenible en el tiempo.
No hacemos plantillas genéricas ni promesas de crecimiento mágico. Hacemos diseño de interfaces, identidad visual y desarrollo front-end con un proceso documentado y decisiones que se pueden explicar.
Directo, sin humo. Hablamos de tipografías, retículas, tiempos de carga y usabilidad con la misma naturalidad que de objetivos de negocio. Si algo no funciona, lo decimos antes de empezar, no después de entregar.
Dos diseñadores y un desarrollador. Sin intermediarios ni gestores de cuenta. Hablas directamente con quien dibuja y escribe el código.
Cada proyecto arranca con una sesión de descubrimiento, sigue con bocetos y termina con una entrega revisada. Nada se improvisa en la última semana.
No hablamos de sensaciones. Medimos conversión, tiempo de carga, claridad de navegación y coherencia visual. Eso es lo que queda después del lanzamiento.
Colaboraciones
A lo largo de los años hemos acompañado a pequeños negocios, estudios y proyectos culturales en la definición de su presencia digital. Estos son algunos de los nombres que confiaron en nuestro proceso.
Cada colaboración comienza con una conversación sobre el contexto real del proyecto: qué necesita comunicar la marca, a quién se dirige y qué recursos tiene disponibles. A partir de ahí definimos un plan de trabajo con entregas claras y revisamos cada pieza hasta que cumple con el objetivo planteado.