Cómo trabajamos
Cada encargo sigue un recorrido definido desde la primera conversación hasta la entrega final. Estos son los hitos que marcan el avance y lo que puedes esperar en cada punto del proceso.
Semana 1
Entrevista inicial de 45 minutos para entender el contexto del proyecto, los objetivos de negocio y las limitaciones reales. Revisamos referencias, audiencia y entregables esperados antes de proponer nada.
Semanas 2–3
Análisis de usabilidad, revisión de la competencia y definición de la estructura de contenidos. Entregamos un documento con el mapa del sitio, flujos clave y prioridades de funcionalidad.
Semanas 4–6
Bocetos iniciales, decisiones tipográficas y exploración de paleta. Trabajamos en ciclos de revisión quincenales con feedback documentado para que cada iteración sea verificable.
Semanas 7–9
Maquetación responsive, animaciones de microinteracción y pruebas de rendimiento. El código se revisa en un entorno de preproducción con acceso para que el cliente valide cada pantalla.
Semana 10
Publicación del sitio, guía de estilo breve y sesión de traspaso. Incluye un informe con métricas de usabilidad y recomendaciones para la siguiente fase del proyecto.
Cómo trabajamos
Cada proyecto se aborda como un caso único, con un proceso claro y decisiones documentadas. Estas son las ventajas que notarás desde la primera sesión de descubrimiento.
Hablas con las personas que diseñan y programan tu proyecto, sin intermediarios ni capas de gestión. Las decisiones se toman en la misma conversación, no en reuniones que se alargan semanas.
Antes de empezar defines un calendario con hitos revisables. Sabes qué se entrega cada semana y qué depende de ti, para que el ritmo no se rompa por sorpresas de última hora.
Cada interfaz se construye desde la estrategia de tu marca, no desde un tema comprado. La retícula, la tipografía y los componentes responden a tu contenido y a tu audiencia real.
Elegimos cada familia tipográfica con un criterio legible: jerarquías, tamaños y espaciados quedan explicados en la guía de estilo. Tu equipo sabrá mantener la coherencia sin depender de nosotros.
No nos quedamos en lo estético. Definimos métricas claras —tiempo de carga, tasa de conversión, profundidad de navegación— y las revisamos contigo después del lanzamiento.
Antes de enviarte cualquier versión, revisamos alineación, contrastes, estados de interacción y comportamiento responsive. Lo que recibes es una pieza pulida, no un borrador a medias.